31 dic. 2010

Capítulo 28.

~ Después de otro mes más. ~


Sábado, 10:40.
Alex.
Hace una semana o así que Paula y él cortaron. Él se ha tenido que mudar a Madrid, para seguir estudiando más profesionalmente. Y como Paula se ha quedado en Córdoba, pues lo dejaron y decidieron continuar solo como amigos. A Alex no le ha dolido tanto como esperaba. Él y Paula han vivido muy buenos momentos estando juntos, tanto como amigos que como novios. Aunque no está del todo feliz, puesto que lo ha dejado todo.  
Pero lo que más le ha dolido ha sido el separarse de Paula, el irse a vivir lejos de ella. Pero seguirán en contacto, y ya está.




Sábado, 10:52.
Paula.
Ha sido una suerte que su amigo se tuviera que ir. Porque si no, habría tenido que cortar ella, y no le hacía mucha gracia la idea. No quería hacerle daño a su amigo, y gracias a que se haya tenido que ir, han cortado y los dos han quedado bien.
Es que no podía aguantar más. Ha intentado quererle durante estos tres meses. Pero no. Ella no quiere a su amigo como novio. Lo quiere como mejor amigo. Y ya está. Y ella no podía aguantar más con él. No se puede estar con una persona a la que no se quiere. Así que le ha venido bien el cambio. Aunque si que es verdad que le ha dado mucha pena que su amigo se vaya a vivir lejos. Pero como seguirán en contacto y podrán quedar de vez en cuando, pues no le ha dado mucha importancia.



Capítulo 27.

Viernes, 17:32.
Laura.
Está hablando por teléfono con su amiga Belén, una chica de Murcia que conoció por internet y se han convertido en una de sus grandes amigas. Belén la ha llamado para saber qué es de su vida, pues Laura se ha ido alejando de ella poco a poco, al igual que ha pasado con casi todos sus amigos. Se centró en Carmen y se olvidó de todos los demás, y ahora se ha dado cuenta. Aunque ya es un poquito tarde. 
Le está contando todo lo que le ha ocurrido estos últimos meses. Lo de Paula, el abandono de su chica...
Laura está más o menos bien. La vida ya le ha dado muchos golpes, y ya sabe cómo hacer para que no le duela tanto el no tener a su chica. Además, hace dos meses que no la ve y poco a poco ya no piensa tanto en ella. En la que está volviendo a pensar es en Paula, y eso no puede ser.
Laura sigue charlando con su amiga. Piensa que se lo tiene merecido. Engañó a su chica y ahora está sufriendo las consecuencias. Aunque ahora que lo piensa... ¿Y si su chica se enteró de que la había engañado y por eso la abandonó? Joder... No. No cree. Le habría dicho algo. Carmen tiene demasiado carácter como para no decirle nada si la engañase. Además, Carmen la quería, ¿no? Ha tenido que pasarle algo muy fuerte para que se marche así, de esa forma.

30 dic. 2010

Capítulo 26.

Jueves, 10:30.
Laura.
Está en el recreo del instituto. Está en un banco, sentada junto a Elena, la que era la mejor amiga de Carmen.
Desde que Carmen desapareció, Laura comenzó a juntarse más con Elena. Siempre se habían llevado bien, pero ahora se llevaban mejor todavía, pues las dos estaban más o menos igual por lo de Carmen, Laura le preguntaba todo los días a Elena si sabía algo de Carmen, pero nunca sabía nada. Y es que Elena, al igual que Laura, también ha llamado a Carmen muchas veces y la ha buscado, pero tampoco sabe nada de ella.
Elena es una chica bajita y no destaca demasiado a distancia, pero lo cierto es que tiene un buen cuerpo y es una chica lista. Laura no se había fijado nunca en ella, pero como amiga de Carmen, la chica no está nada mal.




Jueves, 23:42.
Carmen.
Se encuentra fatal. Acaba de acostarse con uno de sus clientes más bestias y la ha dejado destrozada. Está fumándose un cigarrillo, sentada en su cama. En la otra mano sostiene un vaso con Whisky. Le da un trago. Que mal se encuentra. Ojalá todo fuera como antes. Aunque no se acuerda mucho, cree recordar que era feliz, y estaba sana. Le encantaría volver a sentirse así. Aunque sabe que ya eso es imposible.  Se encuentra en un estado crítico, sin ni siquiera saberlo. Y es que ha pillado una enfermedad muy grave, que no tiene cura, causa de acostarse con sus clientes sin ninguna protección. Cada vez está más débil y ella se está dando cuenta. Solo han sido dos meses, pero ha sido tiempo suficiente para que le pase todo eso. Está mal, muy mal. Demasiado mal.

29 dic. 2010

Capítulo 25.

Miércoles, 19:27.
Carmen.
Es temprano para beber alcohol, pero lo cierto es que no ha dejado de hacerlo desde aquel día.
Hace dos meses aproximadamente que engañó a su chica, aunque ya casi ni se acuerda, causa de todo lo que se ha metido dentro. Hace dos meses engañó a Laura y no se atrevió a decírselo, es más, no se atrevió ni a volver a verla. No ha podido volver a estar con ella desde entonces. Decidió abandonarlo todo. Se fue de su casa, dejó el instituto y se fue por ahí, sola. Acabó en un local asqueroso en mitad de una carretera abandonada. Donde trabaja por las noches en su propia habitación privada, con hombres de todas clases, pero todos asquerosos. Es lo único que puede hacer. Gracias a ese trabajo se aloja ahí y puede comer... Y beber. E incluso a veces puede permitirse conseguir alguna pastillita o algo de yerba.
Cada vez está peor. Solo han pasado dos meses, pero es tan grande la cantidad de mierda que se ha metido, por no hablar de su estado psicológico... Dejar a Laura, de esa manera, ha sido lo peor que ha podido hacer. Pero da igual, debido a todo eso parece haber envejecido lo menos veinte años. Está fea, sucia y delgada, excesivamente delgada. Pero no le importa su imagen, no le  importa nada. No quiere vivir. Ahora mismo, lo que más desea es morirse. Pero sabe que todo eso es una tremenda estupidez. Ese pensamiento es causa del alcohol y las drogas.  Ella está bien. O al menos eso cree.


Capítulo 24.

~ Dos meses después ~


Miércoles, 16:32.
Paula.
Paula está sentada en su escritorio, chateando un ratillo. Lleva unos dos meses saliendo con Alex. No les va mal, hacen una buena pareja. Pero no acaba de sentirse cómoda. Laura no ha desaparecido de su mente. No piensa en ella a todas horas, pero hay veces en que no puede evitar recordarla. Le encantaría volver a verla. Pero es más o menos feliz. Y está con Alex.




Miércoles, 16:47.
Alex
Alex se ha convertido en el chico más feliz de este mundo. Está saliendo con la chica de sus sueños y además, todo le va perfecto. Está contento. Lleva dos meses y dos días saliendo con Paula. ¡Qué alegría! Además, ella lo quiere, ¿no? Sí. El chico sonríe. Sonríe a todas horas. No puede dejar de sonreír desde aquel día. ¡Es tan feliz!




Miércoles, 18:24.
Laura.
No está del todo bien pero sigue con su vida. Ya hace más de dos meses que no ve a Carmen. Que no la ve, ni la escucha, ni habla con ella. No sabe nada de ella desde hace dos meses. Laura la ha llamado miles de veces, le ha mandado muchísimos mensajes. La ha buscado por todas partes. Incluso ha ido a su casa más de una vez. Pero nada. La chica no aparece. Es como si hubiera desaparecido de repente.
Al segundo día de la desaparición de Carmen, Laura ya estaba preocupadísima, pues no le contestaba al teléfono ni a los sms. Después de las tres semanas sin saber de ella decidió pasar un poco del tema, aunque no podía evitar pensar en el montón de cosas que podían haberle pasado a su chica. A día de hoy, Laura sigue triste y sin ganas de nada pero tiene que seguir con su vida, y eso es lo que hace. Piensa que no volverá a ver a su chica, que no volverá a saber nada de ella, pero desea con todas sus fuerzas que sus pensamientos  no se cumplan. Quiere volver a estar como antes. Necesita estar con ella.

28 dic. 2010

Capítulo 23.

Martes, o8:32.
Laura.
Ha llegado hace un rato al instituto. Su chica todavía no ha aparecido por allí. Es raro, pues ella va en autobús y siempre llega más temprano.
El timbre suena y Laura entra lentamente sin dejar de mirar a ver si su chica llega. Pero nada. Es muy raro. Cuando  Carmen falta suele avisarla con un sms o la llama. Pero hoy no. Que raro. Laura llega a su clase. Saca su móvil y le escribe un sms a su chica. Quiere saber si está bien, a lo mejor solo se ha quedado dormida.




Martes, 08:36.
Carmen.
Se escucha una música. Abre los ojos. Le duele la cabeza. Se sienta. No. No puede ser. No puede creer lo que está viendo. A su lado derecho está su amigo David, y a su lado izquierdo Moni, ambos desnudos. No puede ser. Se mira a ella misma. ¡Está desnuda! Dios... No quiere pensar en lo ocurrido la noche anterior.  Pero lo sabe perfectamente. Sus ojos se le llenan de lágrimas.Leves sollozos salen de la chica. Joder.
 La música ha parado. Era su móvil. Se levanta y lo coge. Con los ojos llenos de lágrimas intenta ver lo que es. Un mensaje. De su chica, Laura. Carmen se derrumba y llora. Llora sin poder parar. La ha engañado. ¿Cómo ha podido hacerlo? ¡Ha engañado a la chica que más ama en este mundo! Y no con una persona... Si no con dos. Joder.
Carmen se levanta y se viste. Hoy no irá al instituto. No tiene fuerzas como para ver a Laura. Coge sus cosas y se dirige hacia la puerta. Cuando coloca la mano sobre el pomo para abrirla, alguien la abraza por detrás. Es Moni.
- ¿A dónde vas? - Le pregunta cariñosamente.
- A mi casa. Ya va siendo hora.
- ¿Estás llorando?
Carmen no lo puede evitar. No quería llorar delante de ninguno de sus amigos pero no puede evitarlo. Se derrumba y cae sobre los brazos de su amiga, que sorprendida la abraza con fuerza. No tiene ni idea de lo que le pasa a Carmen. No tiene ni idea del gran error que ha cometido.

27 dic. 2010

Capítulo 22.

Lunes, 22:34.
Paula.
¿Ha hecho bien en empezar a salir con su amigo? Ella cree que sí, puesto que puede funcionar y sabe perfectamente que su amigo la tratará mejor que nadie, puesto que está enamorado de ella. Pero también sabe que ella puede romperle el corazón y no quiere. Porque ella no está enamorada de él. Siente cariño y eso pero nada más. Aunque puede que con el tiempo  consiga sentir algo más. Puede que su amigo consiga enamorarla. Espera que sí, porque Laura no desaparece de sus pensamientos y se está agobiando. Ahora tiene novio y tiene que dejar de pensar en ella, olvidarla, ya.




Lunes, 23:57.
Carmen. 
Ya es bastante tarde. Debería marcharse ya. Pero se lo está pasando genial con sus dos amigos. Aunque cree que ha bebido demasiado, ya no sabe ni lo que dice. Está borracha. Y así no cree que pueda llegar a su casa. Además se está divirtiendo mucho. Ha habido más de un acercamiento por parte de sus amigos, sobretodo por parte del chico, pero Carmen se controla.
Aunque quizás, ya no pueda hacerlo. Ya no sabe ni lo que hace. Está muy borracha. 
David y Moni también han bebido bastante, se les ha ido de las manos. Y los efectos del alcohol empiezan a aparecer y Carmen se resiste, pero llegados a este punto, David empieza una gran maniobra de seducción y la chica no puede aguantar más. 
Los tres se tumban en la cama, y en un momento de pasión incontrolable, se desnudan sin parar de besarse y acariciarse. Y una vez desnudos, las dos chicas se tumban en un lado sin parar de besarse y tocarse por todos lados, mientras el chico actúa con sus dos manos. La tercera la utiliza al final, cuando ya han hecho varias posturas raras.
Los chicos acaban exhaustos y los tres, acurrucados en la cama, se duermen.

26 dic. 2010

Capítulo 21.

Lunes, 19:32.
Carmen. 
Ha quedado con dos amigos suyos de Sevilla que han venido a verla. Otro día sin poder quedar con Laura. Han quedado en el apartamento que han alquilado sus dos amigos. Carmen aparca su coche cerca de la puerta. Allí están. David y Moni. David es un chico alto, delgado, con el pelo oscuro y corto y con ojos grisáceos. Viste con ropas anchas y tiene una sonrisa encantadora. Es bastante mayor que ella y se nota. Moni es su novia. Es una chica no muy alta, con el pelo castaño largo y los ojos marrones. Es guapa y tiene unas buenas curvas. 
Davi está sentado en las escaleras, liándose un porrito, y Moni está a su lado, de pie, fumándose un cigarro. Carmen llega hasta donde están ellos. Se saludan y pasan al interior de la casa. Se sientan en el sofá y Moni les sirve una copa. Les queda una tarde de mucha conversación.




Lunes, 21:02.
Laura.
Está escuchando música. Se encuentra sumergida en sus pensamientos. Es una pena que Carmen y ella no hayan podido quedar esa tarde. Tiene ganas de hacerlo. Hace días que no quedan y eso de solo poder verla en el instituto no es suficiente. Aún así, sigue pensando en Paula. No sabe cómo, ni por qué. Ha elegido a Carmen y sabe que ya no hay marcha atrás. Paula ha desaparecido de su vida. No volverá a verla jamás. Y punto. No tenía otra posibilidad. Está con Carmen, que es la chica a la que ama, y ya está.





Capítulo 20.

Lunes, 08:23.
Laura.
Está de camino a su instituto, andando tranquilamente. Ayer llegó a su casa sobre las once. Estuvieron toda la tarde riendo, hablando y bebiendo. Se lo pasó muy bien. Aunque no vio a su chica en todo el día. Tiene ganas de verla. Es genial que estén en el mismo instituto, en la misma clase. Porque así pueden verse todos los días.
Llega al instituto. Allí está su chica, guapísima, como siempre. Le sonríe y la saluda con la mano, la chica le responde con el mismo gesto y va hacia ella.




Lunes, 08:27.
Alex.
Está en la puerta del gran edificio gris. Espera a Paula. Está nervioso, muy nervioso. Quedan unos dos minutos aproximadamente para que empiecen las clases y su amiga todavía no ha llegado. ¿Llegará tarde otra vez? Sí, seguro que se ha vuelto a quedar dormida. ¿Y si se ha puesto enferma? No. Ayer estaba perfectamente. 
En ese momento su amiga aparece.
- Hola, Alex.
- Hola.
La chica lo mira sin parar de sonreír. ¿Se habrá olvidado de lo que hablaron ayer?
- Alex, he estado pensando en todo lo que me dijiste ayer y...
Bien. Parece que se acuerda.
- Le he estado dando muchas vueltas y he tomado una decisión.
Miles de dudas se apoderan del chico.
- Y, ¿bien?
Al chico se le nota el nerviosismo.
- Pues... Creo que deberíamos intentarlo. ¿Quieres salir conmigo?
Una emoción incontenible se apodera del chico. Tiene ganas de saltar y gritar.
- Si.- Contesta él intentando mantenerse serio. Pero no puede. Una gran sonrisa aparece en su cara.
Paula se acerca a él y lo abraza. Luego le da un tierno beso en la mejilla.
Están juntos, por fin.

Capítulo 19.

Domingo, 23:01.
Paula.
Paula está sentada en su salón, pensando. Tiene la tele encendida, pero lo cierto es que no le presta atención. Después de que su amigo se declarara esa mañana, ella se vistió, cogió sus cosas y se fue. El chico no se lo impidió, pues ella le dijo que tenía que pensar. Y eso es lo que está haciendo, pensar. ¡Su mejor amigo le ha dicho que está enamorado de ella! ¿Cómo no se ha dado cuenta? ¡Qué tonta había sido! Y ahora no sabe qué hacer. El chico había tenido el valor de contárselo todo y lo máximo que ha podido hacer ella ha sido irse de allí. Huir de la situación. 
Paula sabe que tiene que elegir. Tiene que escoger entre dos caminos diferentes, opuestos. O elige estar con él, que podría funcionar, puesto que se conocen muy bien, y la verdad, es que aunque ella no esté enamorada de él, si que siente cierto cariño y confianza. Pero también hay otra posibilidad. Que decida dejarlo pasar. Que continúen siendo amigos, como antes. Aunque la chica sabe perfectamente que no volvería a ser lo mismo. ¡El chico ha dicho que la quiere! Además, se han acostado y todo sería diferente. Y su amigo sufriría muchísimo. Ya está. Escogerá el primer camino. Saldrá con él. Puede funcionar. Además, así se olvidará por fin de Laura.




Domingo, 23:32.
Alex.
Pff. Se ha declarado. Le ha dicho a Paula todo lo que siente. ¿Cómo ha podido hacerlo? Ah, claro. Tenía que hacerlo. Además, piensa que ha sido lo mejor. Necesitaba contárselo aunque ella ni siquiera se haya atrevido a decirle nada. Ni siquiera lo ha llamado. ¡Después de la noche que pasaron juntos! Pero está tranquilo. No. ¿Qué dice? ¿Tranquilo? ¡Está más nervioso que nunca! Mañana su amiga tendrá que hablar con él y está de los nervios. ¿Y si Paula pasa del tema? Eso le rompería el corazón. Espera que eso no ocurra. Ojalá que le dijera de estar juntos. Eso le haría ser el chico más feliz del Universo.

25 dic. 2010

Capítulo 18.

Domingo, 10:47.
Paula.
Está tumbada en la cama. Su amigo no está. Se habrá levantado ya. Debe hablar con él. No sabe qué le ha ocurrido esa noche. Tenía que haberse controlado. Le gustó mucho y está segura de que a su amigo también. Decide levantarse. Tiene que hablar con él.
Llega a la cocina. Ahí está él. Que guapo es.
- Buenos días, campeón.
- Buenos días, ¿quieres café?
- Sí, por favor.
Los chicos desayunan tranquilamente mientras hablan. La chica decide comenzar a decirle lo que le tiene que decir. Decide comenzar a aclarar las cosas. Pero... ¿Cómo empieza?
- ¿Te gustó lo de anoche? - Pregunta la chica sonriente.
- Pues... La verdad, no me lo esperaba.Pero sí, me encantó. ¿Y a tí?
El chico piensa que es el momento de decírselo todo, de contarle lo que siente. Pero... ¿Por dónde empieza?
- Sí, no estuvo mal.
- Paula...
- ¿Qué?
- Tengo que decirte algo. Ayer no pensaba en decírtelo porque no sabía cómo. Pero después de lo de anoche, creo que ya va siendo hora de que lo sepas.
- Dime.
- Verás... Cómo empiezo...
La chica lo mira expectante.
- Hace un tiempo que empecé a sentir algo por tí. Pensaba que no era nada importante, pero poco a poco me he dado cuenta de que lo que siento por tí no es una tontería, no es un capricho.
Silencio. El chico se toma una pausa, respira. Paula sigue callada, observándolo.
- Paula... Estoy enamorado de tí.



24 dic. 2010

Capítulo 17.

Domingo, 10:30.
Laura.
Laura se levanta. Se dirige a la cocina y desayuna. Hoy no tiene nada que hacer. No tiene planes. Seguramente volverá a quedar con Carmen. En ese momento su móvil suena. ¿Quién será? Es temprano para que la llame su chica.
Mira la pantalla. Gema. ¿Qué querrá?
- ¿Si?
- ¡Hola tía!
- Hola.
- ¿Qué te pasa?
- Nada. Me acabo de levantar. Es muy temprano.
- ¡Anda ya!
- Si. Bueno, ¿qué quieres?
- Saboria¬¬ Bueno, que esta tarde, ¡ nos vamos de bote!
- ¡Si hombre!
- ¡Claro que si! Que hace mucho tiempo que no quedamos las A.K.F.
Las A.K.F. son un pequeño grupo de amigas en la que está incluida Laura. Pero si es cierto que hace mucho tiempo que no quedan todas. No es una mala idea.
- Vale tía. ¿A qué hora?
- A las siete. Donde siempre. Y... ¿Puedes encargarte tu del alcohol?
- Um... Vale. Que remedio. ¿Qué compro?
- ¡Legendario!
- Vale -.-' Luego nos vemos.
- OK. Hasta luego.
Cuelgan.
Es una buena idea. Ya tenía ganas de quedar con sus amigas. Siempre se ven en el instituto pero hacía un tiempo que no quedaban. Le vendrá bien.


Domingo, 10:45.
Alex.
Cree que ya va siendo hora de levantarse. Se levanta. Tiene hambre. Su amiga sigue durmiendo. Llega a la cocina y empieza a preparar café. En cuanto Paula se levante hablará con ella. Después de esa noche se ha decidido. Se lo contará todo.
Escucha un ruido. Su amiga aparece por la puerta bostezando y estirándose.
- Hola campeón.- Le dice la chica mientras le agita el pelo.
El chico le sonríe.
- Buenos días. ¿Quieres café?
- Sí, por favor.
Esta vez es la chica la que sonríe.
Alex sirve un café para cada uno y pone en un plato las galletas que sabe que tanto le gustan a Paula.
Desayunan tranquilamente mientras charlan de cosas sin importancia. Todavía no han tocado el tema de la noche.



23 dic. 2010

Capítulo 16.

Sábado, 23:52.
Laura. 
Está tumbada en su cama, mirando hacia el techo. Ha pasado toda la tarde y parte de la noche con su chica. Comieron en el restaurante, después se fueron de compras por el centro y acabaron en el cine. Se lo ha pasado muy bien. Pero sigue pensando en Paula. Creía que al elegir a Carmen podría centrarse única y exclusivamente en su chica. Pero no. Paula sigue ocupando parte de su mente. Y no sabe por qué, debe olvidarla. Ha escogido a Carmen y Paula ha desaparecido de su vida. Para siempre. Siempre. Esa última palabra retumba en su cabeza. Siempre. Esa palabra le duele muchísimo. ¿Y si ha escogido mal? ¿Y si resulta que la chica de su vida resulta ser Paula? No puede saberlo, pues no ha estado con ella. Ni siquiera le ha dado una oportunidad. Pero no. La chica de sus sueños es Carmen. Está segura.




Domingo, 02:34.
Paula.
Está tumbada en la cama, en casa de Alex. Su amigo está tumbado a su lado. No puede ver su cara pero imagina que seguirá dormido. Habían hecho el amor y se habían dormido, pero hacía ya un rato que ella se había despertado.  Y estaba allí tumbada, pensando. ¿Por qué se ha acostado con su amigo? No entiende por qué ni cómo ha llegado a eso. Pero le ha gustado. Y mucho. Se ha olvidado de Laura por unas horas y eso la alegra. Está contenta.




Domingo, 02:37.
Alex.
Está tumbado en su cama, mirando hacia la pared. Su amiga está al otro lado de la cama. Se han acostado juntos. ¡Se han acostado! Una sonrisa se le dibuja en la cara. Está feliz. No tiene ni idea de por qué ha hecho eso su amiga, pero le da igual. Está contento. Le ha gustado mucho. Por fin se ha acostado con la chica de sus sueños. ¡Qué alegría! Pero, ¿Qué significa? ¿Qué ha significado para ella el haberse acostado con él? ¿Es el comienzo de una historia? ¿O simplemente ha sido un polvo amistoso? Mmm... Eso le da qué pensar. La verdad, para él significa mucho más que un simple polvo. Acaba de cumplir uno de sus grandes sueños. No puede parar de sonreír. No quiere pensar en nada más. Cierra los ojos. Piensa en la chica que tiene a su lado, su mejor amiga. ¿Quizás algo más ahora? No quiere pensar en eso. Es feliz.

22 dic. 2010

Capítulo 15.

Sábado,19:52.
Alex.
Suena el timbre. Alex se dirige a la entrada y abre. Es Paula. Una gran sonrisa se le dibuja en la cara. Está guapísima. Quiere abrazarla, pero se queda inmóvil. Pero se sorprende muchísimo al ver que es la chica la que se abalanza sobre él, y no precisamente para abrazarlo, sino para besarlo. Alex no sabe que hacer. ¿Está soñando? Si está soñando le da igual. Se deja llevar.
La chica lo empuja hacia el interior de la casa y cierra la puerta. Llegan a la habitación y lo tumba en la cama. Paula se quita la camiseta sin dejar de mirarlo, y se la quita a Alex. Siguen besándose. Alex entra en acción. Empieza a besarla por el cuello. La pasión se apodera de ellos. El chico la tumba bocarriba y él se coloca encima, besándola suavemente por el cuello y bajando poco a poco. Le quita el sujetador y le besa los pechos dulcemente. Va bajando lentamente. Le desabrocha el pantalón, Paula lo ayuda y se lo quita. El chico sigue, le quita el tanga a su amiga. La lengua de Alex recorre la parte más íntima de la chica. Paula gime. Está disfrutando. El chico sigue. Está muy excitado. Mientras su lengua trabaja, sus manos recorren todo el cuerpo de Paula. La chica le acaricia el pelo. Gime fuerte. El chico se quita los pantalones, no puede más. Se desnuda completamente y se coloca sobre la chica. La pasión puede con ellos. No piensan en nada, solo se dejan llevar por la lujuria. El chico mueve las caderas, arriba, abajo, arriba, abajo... Paula lo agarra fuertemente por la parte de atrás. 
- No pares, sigue.- Le susurra ella entre gemidos.
El chico está a punto de llegar. La chica no para de gemir. El placer es fuerte, lo están disfrutando. Ya está. Han terminado. Los dos sonríen.

21 dic. 2010

Capítulo 14.

Sábado, 19:21.
Alex.
Joder. Paula se ha vuelto a liar con aquella chica, con Laura. ¿Por qué? ¿Por qué se fija en esa chica y no en él? Él la cuida, la acompaña a todos lados, la ayuda, la quiere... La ama. Sí, está seguro. Ya había sentido eso por otra chica y sabía lo que era. Sabía lo que dolía. Y es lo que siente ahora, está seguro. Quiere decírselo, quiere contarle todo lo que siente. Lo desea. Bueno, la desea a ella. La desea a más no poder. Quiere gritarlo. ¿La llama? No, no quiere parecer pesado. Pero necesita hablar con ella. No. Cree que es mejor dejarla. Ya se lo dirá más adelante.




Sábado, 19:32.
Paula.
Paula abre los ojos. Lleva durmiendo toda la tarde. Su almohada está mojada. Se levanta. Camina despacio hasta el espejo. Tiene los ojos hinchados y rojos. Tiene que salir. Dar un paseo, despejarse. Se peina, se maquilla un poco y se viste. Coge las llaves y el casco, y sale de su casa. 
Su moto está enfrente de su edificio. Camina tranquilamente hacia ella. Se monta. Intenta arrancarla. Una vez, dos... No arranca. Paula sonríe. Lleva desde los 16 con esa moto, sabe perfectamente que es lo que tiene que hacer ahora. Se baja. Se coloca delante del vehículo y le pega una fuerte patada. La moto emite un ruido y, como por arte de magia, arranca.
Paula circula tranquilamente por las calles de la ciudad. No sabe exactamente a donde va, solo conduce tranquilamente.
Sin saber cómo, ni por qué, acaba en casa de su mejor amigo. Aparca la moto y se baja de ella. Se dirige a la puerta y llama al timbre.
Alex le abre. Una gran sonrisa se dibuja en la cara del chico. Va vestido con una camiseta de tirantes blanca y un pantalón de chándal azul oscuro. Va descalzo y está despeinado. Paula sonríe. Es realmente guapo. Y sin ni siquiera pensarlo, la chica se abalanza sobre él y empieza a besarlo apasionadamente.

20 dic. 2010

Capítulo 13.

Sábado, 15:54.
Laura.
Comen y charlan animadamente. De repente, un móvil suena.
- Perdona cariño. Tengo que contestar.- Le dice Laura a su novia mientras se levanta y se dirige a los aseos. 
Mira su móvil. Es un número desconocido. Lo coge.
- ¿Si?
- Hola, soy Paula.
- Hola Paula. ¿Qué tal? - Una sonrisa ha aparecido en su cara.
- Pues bien. ¿Y tú?
- Bien también.
Silencio. Paula se lanza, tiene que aclararlo todo.
- Verás... Te llamo para aclarar las cosas. No nos conocemos casi nada y yo no sé si esto...
- ¿Qué pasa, Paula? - La interrumpe Laura, a quien ya le ha desaparecido su sonrisa por completo.
- Pues verás... No sé como pero creo que estoy empezando a sentir algo por tí, y no quiero. Porque sé que tienes novia.
- Pero Paula, yo...
- Déjame terminar. No quería llegar a este punto pero no puedo seguir así. Verás Laura, yo no quiero ser segundo plato de nadie, así que o te quedas con tu novia o te vienes conmigo.
Laura se queda callada. ¿Cómo le puede estar pidiendo eso?
- Paula, yo...
- Es sencillo. O ella, o yo.
- Paula...
- Mira, decidas lo que decidas, lo comprenderé, ¿vale? Si me eliges a mi te haré feliz, de verdad. Y si la eliges a ella te dejaré en paz, te lo prometo.
Silencio. Miles de sentimientos y emociones se apoderan de Laura. La ha puesto en medio de las dos. Y no quiere elegir. Es la primera vez que le pasa esto. Aunque sabe perfectamente lo que debe hacer... No quiere, pero no le queda más remedio. Además, es lo mejor para las dos.
- Paula, lo siento mucho, pero la elijo a ella.
- Vale. Lo comprendo. Adiós, Laura.
Y antes de que pueda responderle, antes de que pueda decirle algo, la chica cuelga. Laura se siente bien. Sabe que ha hecho lo correcto, pero le da pena. Sabe perfectamente que siente algo por Paula. Pero su chica es más importante.




Sábado, 16:05.
Paula.
Paula cuelga. Sus lágrimas empiezan a caer desesperadamente. Miles y miles de gotitas inundan su almohada.
Sabe que Laura ha escogido bien. Es lo mejor para las dos. Pero ahora le duele todo. Llora. No puede parar de hacerlo. Joder, todo se nubla a su alrededor. ¡Si ni siquiera la conoce! Cierra los ojos. Se siente fatal.
La chica llora hasta que se queda dormida profundamente.

19 dic. 2010

Capítulo 12.

Sábado, 15:32.
Carmen.
Allí está. Lleva unos vaqueros anchos y una camiseta azul que deja ver sus boxers naranjas. Hoy no lleva cresta, lleva una gorra del mismo color que la camiseta, puesta hacia un lado. Lleva puestas unas gafas de sol. Carmen la saluda desde la silla en la que se ha sentado, en una pequeña mesa en la esquina del restaurante. Su chica le sonríe con esa sonrisa que tanto le gusta a Carmen.
- Hola cariño.
Se dan un suave beso en los labios, un pequeño roce.
- Siento llegar tarde, de verdad. Yo...
- Shh.- Carmen la calla colocándole su dedo índice sobre la boca de su novia.
Laura hace el amago de mordérselo, pero su chica lo aparta rápidamente y la besa en los labios.
- Si que tienes hambre, ¿no?
Laura sonríe. Le encanta esos puntos que tiene su chica a veces.
- No como nada desde ayer por la tarde. ¡Estoy hambrienta!
Las chicas sonríen y se sienta. Piden y conversan alegremente. Pero Laura no está muy contenta esa tarde. Se encuentra vacía, apática. Y es que ha vuelto a engañar a su chica. Y la quiere. Pero también siente algo por Paula y no sabe que hacer. No puede querer a dos personas a la vez, ¿verdad? No, está claro que no. Por Carmen siente amor. Pero por Paula... Siente deseo. Y cuando está con ella se olvida de todo, incluso de su chica.




Sábado, 15:40.
Paula.
Pobre. Se preocupa por nada. Paula ha hablado con su amigo Alex, ha comido y ahora está sentada frente a su ordenador, mirando unas fotos nuevas de su Tuenti. Ha decidido que dentro de un rato llamará a Laura y aclarará las cosas con ella. Aunque no sabe muy bien que es lo que tienen que aclarar. Ha pensado en volver a quedar con ella, en decirle todo lo que siente. Pero su cabeza le dice que debe olvidarla, que no es lo mejor para ella. Pero no sabe que hacer. Esa chica realmente le atrae. Es la primera vez que siente eso por una chica. Piensa que a lo mejor sería feliz con ella, que debería salir con ella. Pero no está segura. Laura tenía novia, ¿no? No quiere ser el segundo plato de nadie. O ella o su novia. Sí, la llamará y le dirá eso. Que elija. Si no la elige a ella la olvidará y seguirá por su camino ahora que puede, pero si la elige... ¡Ojalá la elija! Está casi segura de que sería feliz a su lado. Ya está. No puede esperar más. Busca el papelito con su número de teléfono y lo marca. Pulsa la tecla de llamar. Tiene que aclarar las cosas.

18 dic. 2010

Capítulo 11.

Sábado, 15:01.
Alex.
Está sentado en su salón, comiéndose unos macarrones con queso. Está preocupado por Paula, la ha llamado un par de veces ya esa mañana y le ha dejado un sms. No habla con ella desde que llegaron a la fiesta de la noche anterior. Pero no la quiere agobiar. Seguramente acabaría en casa de algún chico. Sigue comiendo. Está buena la comida. No se le da mal eso de cocinar. Una música estridente empieza a sonar. ¡Qué susto! Es su móvil. Es Paula. Por fin.




Sábado, 14:54.
Paula.
Decide llamar a Laura. Busca su móvil. Ahí está. Mira si tiene algo. ¡Seis llamadas perdidas y dos sms! Todo de Alex. De la noche anterior y de esa mañana. Buscándola y preguntándole que donde se había metido, que si estaba bien... Pobrecito, debe de estar preocupado. La noche anterior se fue con él a la fiesta pero lo dejó tirado y se fue sola por ahí. Mierda. Lo llama.
- Hola, Paula
- Hola, Alex. Siento no haberte llamado antes, ni haberte contestado a los sms.
- No pasa nada, me tenías preocupado. Anoche te busqué por toda la fiesta y no te encontraba. ¿Estás bien?
- Si.
- Me alegro. ¿Qué te pasó anoche? ¿Te fuiste?
¿Qué hace ahora? ¿Le cuenta a su amigo que volvió a liarse con la chica de la otra vez? ¿O deja pasar el tema? Es su amigo...
- Es que me encontré con aquella chica del otro día... ¿Te acuerdas? Era la DJ de anoche.
- Si, me acuerdo.
Mierda. Al final la vio. Joder... ¿Se liaron otra vez?
- Pues estuve un rato con ella, y nos liamos y eso, y al final se me hizo tarde y pillé un taxi porque imaginaba que ya te habrías ido.
- Ah...
Paula acaba de romperle el corazón a su mejor amigo. Se liaron otra vez. Joder.
- Bueno, ¿y tu qué? ¿Te divertiste? ¿Te liaste con alguna?
- ¿Yo? Bueno, me fui temprano porque no me encontraba demasiado bien.- Su voz le delata. Suena triste, muy triste.
- Ah, pero estás bien, ¿no?
- Si, si.
- Ah, vale.
Un silencio se apodera de ambos, ya no saben que decir. Alex solo quiere llorar. Y Paula se ha dado cuenta de que a su amigo le pasa algo. Quizás solo sean imaginaciones suyas pero...
- Bueno, Paula, te dejo. Luego hablamos.
- Venga, vale. Adiós.
- Adiós.

17 dic. 2010

Capítulo 10.

Sábado, 13:39.
Paula.
Uff... Le duele la cabeza. Está sentada en la mesa de la cocina, mirando como la pastilla se disuelve lentamente en el agua del vaso. Recuerda la noche anterior. Sonríe. Volvió a liarse con aquella chica, Laura. Volvió a pasar lo mismo. Ella no quería, solo quería aclararlo todo. Pero la tentación pudo con ella. No puede decir que está enfadada por lo que pasó, pero tampoco está contenta. Sin embargo, la sonrisa tonta que muestra su cara no se le quita. Pero está preocupada. Laura le ha dado su número y le pidió que la llamase, pero no sabe que hacer. Debe hablar con ella, aclararlo todo, pero no está segura, quizás sea mejor ignorarlo todo y empezar de cero.




Sábado, 14:26.
Laura.
Abre los ojos. Llegó muy tarde a su casa y estaba reventada. Escucha. Un sonido lejano. Una musiquita. Es su móvil. Deja que suene. Se acaba de despertar y no tiene ganas de moverse. Pero... ¿Y si es Paula? Recuerda que le dio su número para que la llamase y hablaran. Una sonrisa se le dibuja en la cara. Se volvieron a liar. El móvil sigue sonando. Se levanta corriendo y lo coge.
- ¿Si? -Su voz suena ronca, efecto de haberse despertado hace dos minutos.
- ¡Cariño! Ya pensaba que no me lo ibas a coger... ¿Te he despertado? ¡Ya es muy tarde!
Es su chica, Carmen. ¡Mierda! La había vuelto a engañar. El mundo se le viene encima. Se le saltan las lágrimas. Otra vez lo había hecho, joder.
- ¿Cariño? ¿Estás ahí?
Laura respira hondo y se seca las lágrimas. Suspira.
- Si, Carmen. Perdona, me acabo de levantar y me has pillado por sorpresa.
- ¿Te he despertado? Joder, lo siento cariño.
- No pasa nada. ¿Qué hora es?
- Las dos y media.
- Am...
Entonces lo recuerda. ¡Mierda! Había quedado con su chica a las dos, para comer por ahí juntas.
- ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierdaaa! Carmen ¡Lo siento! No me acordaba, me he quedado dormida. Ayer me quedé hasta muy tarde trabajando y...
- No pasa nada cariño. Te he llamado porque pensaba que te había pasado algo. Pero si es eso no pasa nada, ¡dormilona!
- Lo siento cariño, me visto rapidísimo y salgo para allá, ¿vale?
- Vale, voy cogiendo sitio.
- Hasta ahora, cariño.
- Adiós.

16 dic. 2010

Capítulo 9.

Sábado, 01:12.
Alex.
¿Dónde está esta chica? Alex está buscando a Paula. Tiene que sacarla de ahí como sea, antes de que se de cuenta de quien es la DJ. La busca por todas partes, por la pista, barra, los servicios... ¿Dónde se ha metido? La llama al móvil. Nada. Otra vez. Nada. No se lo coge. No sabe que hacer. Se desespera. Sale del local. No está. ¿Se habrá ido? No. Imposible. Vuelve a entrar. ¿Dónde coño está?




Sábado, 01:15.
Paula.
No. No puede ser. 
En un instante en el que Paula baja las escaleras, después de ir al servicio, la ve. No puede ser ella. Paula está quieta, inmóvil en una esquina del local, mirando hacia la mesa de mezclas, concretamente a la DJ.
Laura la ve. Esa chica la está mirando. No. No, no y no. No puede ser. Es ella. Otra vez. ¿Por qué? Joder. ¿Por qué tiene que estar ahí? Se desespera. ¿Y ahora que hace ella? Aparta la mirada. Bebe. Vuelve a mirarla. La sigue mirando.
Paula la mira a los ojos. Hay cierta tensión en su mirada. ¿La está mirando? Si, y a los ojos. Intercambian miradas. Si, definitivamente es ella. ¿Y ahora qué? ¿Qué puede hacer? Baja la mirada hacia el suelo del local. ¿Va hacia ella? ¿Intenta hablar con ella? Si. Va a ir a por ella. Decirle todo lo que siente. Sube la mirada. No está. Mierda.




Sábado, 01:30.
Alex.
Alex se ha cansado de buscar a su amiga. Está dentro de su coche ya. Supone que Paula se habrá ido, pero no sabe como, pues no tiene coche. Seguramente se habrá ido con algún chico de aquel grupillo en el que estaba bailando. Vuelve a llamarla. Nada. No se lo coge. Arranca el coche. Se va.




Sábado, 01:32.
Laura.
DJ Groove ha pedido que la sustituyan un momento, que necesita ir al baño y descansar un segundo. El segundo DJ, un muchacho novato, la sustituye.
Laura está buscando a Paula. Tiene que hablar con ella como sea. Allí está. Está de espaldas. Se acerca. La chica se da la vuelta. No. No es Paula. Mierda. Sigue abriéndose paso entre la gente y sigue buscándola. Si. Esa si es ella. Corre hacia ella, hasta que la alcanza. Paula la mira. Laura la coge de la mano y la lleva hacia arriba, a la zona de relax.
Se sientan en un sofá, y sin quererlo ni pedirlo, comienzan a besarse apasionadamente.

15 dic. 2010

Capítulo 8.

Viernes, 23:01.
Alex.
Acaban de llegar. La fiesta fluye bien. Piden sus respectivas bebidas y empiezan a bailar. Se divierten.
Al cabo de un rato, Alex ve como su amiga se aleja para bailar con otros chicos. Se queda solo. Sigue bailando. La música es buena, realmente buena. Mira hacia la persona que hace que la música sea así, la persona que hace la música. Mira hacia el disk jokey.  En este caso la disk jokey. No puede ser. Es ella. Alex se da cuenta del error que acaba de cometer. Porque es ella, ¿no? Es aquella chica de la otra noche. Aquella chica que besó a su amiga. No está seguro. Tiene que hablar con esa chica.




Viernes, 23:36.
Paula.
Se está divirtiendo mucho. Quizás haya bebido demasiado, pero sigue haciéndolo. Le da igual. Está flipando. Está bailando con el grupo de chicos más guapos del local. Se miran y sonríen, y siguen bailando sin parar. Más de un chico se ha acercado a ella y ha intentado algo. Ella se ha dejado hacer. Ha debido de liarse ya con más de tres chicos. Pero le da igual. Se lo está pasando genial.




Sábado, 01:06.
Laura.
La fiesta va genial. Su música hace que todo el mundo baile y parece que se están divirtiendo. Laura sigue mezclando su música a la vez que se bebe su tercer ron con coca-cola.
A lo largo de la noche se le han ido acercando mucha gente. Gente que le pedía alguna canción en especial, gente que le pedía algún autógrafo o foto, o gente, que simplemente, quería ver como lo hacía. Ahora mismo estaba sola, por fin. Pero la tranquilidad le dura poco. Un chico rubio con ojos verdes se acerca hacia ella. Le suena muchísimo.
- Hola.- Le saluda el chico.
- Hola.
- Eres Laura, ¿verdad?
Se produce un silencio. Ahora solo se escucha el sonido retumbante de la música. Normalmente la gente no la llamaba por ese nombre, excepto la gente que conoce. ¿Entonces es verdad que se conocen? Alex piensa que no lo ha escuchado, pues Laura sigue mezclando y no le contesta. Así que el chico le repite la pregunta:
- Te llamas Laura, ¿no?
- Si. Pero llámame Groove, DJ Groove.
- Vale. Como quieras. Encantado DJ Groove.
- Igualmente...
- Alex.- Le dice el chico rápidamente.- Me encanta tu música, lo haces genial. Y también he escuchado alguna canción tuya, en tu web, eres genial.
- Ah, gracias Alex. - Laura le sonríe. Por eso sabía su nombre, había visitado su web.
Sin saber que decir, Alex se va de allí, sabiendo todo lo que quería saber, y Groove, DJ Groove, vuelve a concentrarse en su música, sin preocuparse del muchacho.

14 dic. 2010

Capítulo 7.

Viernes, 18:21.
Laura.
Laura mira embobada como se arregla su chica. Está guapísima. Lleva un vestido blanco que le llega poco más que a las rodillas, y unos tacones a juego, que estilizan su cuerpo y la hacen más alta. Lleva el pelo suelto, que le llega a las caderas, liso. Se lo ha planchado. Está guapísima. Carmen tiene una cena especial con su familia. Laura iba a acompañarla, pero tiene sesión esta noche, en un pequeño local del centro que acaban de abrir. Le da pena no poder ir con su chica, pero tiene que cumplir, además no le irá mal un poco de dinero.




Viernes, 19:02.
Alex.
- Se acabó. ¡Hoy nos vamos de fiesta! He oído que acaban de abrir un nuevo garito en la ciudad.
- Pero Alex, yo...
- Paula no pongas peros. Hoy vamos a salir a divertirnos, como cualquier otra noche. Es lo que solíamos hacer antes, ¿no? Además es viernes... ¡No te puedes quedar en casa un viernes!
- ¡Vale, vale! ¿Y a dónde vamos a ir?
- Pues a un local que parece que acaban de abrir en el centro. Me han dicho que está muy bien. Buen ambiente, buena música...
- Vale. Pues esta noche nos vemos. ¿A qué hora?
- A las diez y cuarto paso a recogerte.
- Vale, pues hasta entonces.
- Hasta luego.
Bien! Alex está contento. Ha conseguido convencer a su amiga para salir con él esa noche. Beberán, bailarán, se divertirán juntos... Incluso puede aprovechar para acercarse a ella... A Alex se le dibuja una sonrisa en su cara.




Viernes, 22:02.
Laura.
Lleva unos pantalones negros, anchos, de esos que tanto se llevan ahora. Laura se los baja un poco, dejando a la vista esos boxers que lleva de color rosa chillón. Arriba lleva puesta una camiseta fina, de manga larga en la que se puede leer: ''Fiesta sin control'' por delante, y por detrás con unas grandes letras rosas, del mismo color que lo boxers que lleva pone: '' DJ GROOVE''. Lleva su cresta hacia un lado y los ojos pintados de negro.
Acaba de llegar al local. Está nuevo. Tiene una gran pista de baile en el centro, con algunas mesas a un lado y una buena barra al otro. Al final de la pista hay dos escalones que suben a la mesa de mezclas. Su mesa esta noche. En una esquina hay unas escaleras que suben a la planta de arriba, donde hay unos sofás y algunas puertas que conducen al servicio. Esa es la zona de relax. A Laura le presentan todos los camareros y camareras y también al portero y al otro chico DJ. Cada uno de ellos se colocan en su puesto y Laura se sitúa en su sitio. Detrás de la mesa de mezclas. A su lado tiene una mesita con una botella de agua, donde también colocará las respectivas bebidas que pida. Va probando la mesa y la música comienza a sonar. La fiesta ha empezado.

13 dic. 2010

Capítulo 6.

Jueves, 04,21.
Laura.
No puede dormir. Lleva toda la jodida noche intentando descansar, dormirse. Pero no puede. Está rallada. Ha pasado toda la tarde con su chica, en su casa, que estaba vacía. Se lo ha pasado muy bien. Siempre se lo pasa bien cuando está con ella. Pero se siente culpable. Realmente culpable. Cuando le hacía el amor a Carmen no dejaba de pensar en la chica de la otra noche. En Paula.  Sigue sin olvidarse de ella. Ya no sabe qué hacer. Se siente mal. Terriblemente mal. Ella quiere a Carmen.


Jueves, 08:36.
Alex.
Otra vez llega tarde esta chica. Alex está en la puerta de un gran edificio gris. Ahí es donde estudian Alex y Paula, en la escuela de Arte Dramático de Córdoba. No es una carrera demasiado difícil, pero Alex lleva como dos semanas sin enterarse de nada, ya no puede concentrarse. Solo piensa en una única cosa. En una única persona. En Paula. La quiere. Es más, la ama. Está seguro. Y quiere decírselo, quiere salir con ella, quiere poder besarla cada vez que le apetezca. Pero ella no lo quiere. Ella se ha fijado en otra persona. En una chica. Y a él no le gusta nada eso. La ama.


Jueves, 08:38.
Paula.
¡Mierda! ¡Ya vuelve a llegar tarde! Es la segunda vez ya esta semana. Se ha quedado dormida... Llevaba dos noches sin dormir porque no podía dejar de pensar en la chica misteriosa y su novia, y esta noche si que se durmió, pero tarde. Y esta mañana no escuchó el despertador, estaba completamente sumergida en un sueño. Un sueño maravilloso, irreal, que se convirtió en una amarga pesadilla. 
Paula andaba tranquilamente junto a su amigo Alex. Iban cogidos de las manos. Paseaban por un camino multicolor, lleno de caramelos y ositos de peluche de colores. Y de repente aparecía la chica del otro día, Laura. La mira y sonríe, y Alex corre hacia ella y se besan apasionadamente. En ese momento, el camino se torna oscuro, y los ositos y caramelos desaparecen dando paso a la oscuridad. Paula cae... Y en ese momento se despierta. Debe darse prisa, llega tarde, otra vez.

12 dic. 2010

Capítulo 5.

Miércoles, 17:02.
Paula.
Debe hacer algo ya. No puede seguir con esta situación. Debe olvidar a esa chica como sea. No sabe que hacer. Se quiere morir... ¿Qué puede hacer? Piensa. Piensa... ¡Ya está! Debe buscarse a otra persona, alguien que ocupe su mente. Otra persona en la que pensar. Alguien que la quiera y que la haga olvidarse de Laura. ¿Pero qué hace? ¿Conocer gente nueva? ¿Recurrir al pasado? Quizás haya alguien que la quiera. Piensa en sus compañeros de estudio, en sus vecinos, sus amigos... ¡Alex! Es el primer nombre que se le viene a la cabeza. No. Alex es su amigo, es imposible que la quiera. Pero si es cierto que siempre ha habido una atracción entre ellos, siempre ha habido una buena conexión. Pero no. Son amigos. Amigos desde siempre. ¿Cómo va a gustarle a él?




Miércoles, 22:27.
Carmen.
Acaba de llegar a su casa. Ha estado toda la tarde en casa de Laura, haciendo un trabajo. Bueno, supuestamente habían quedado para eso, pero la casa estaba sola y se olvidaron del trabajo. Recuerda todo lo que han hecho... ¡Es tan feliz! Laura la hace tan feliz... Laura. Recuerda cuando la connoció. No se fijó para nada en ella, bueno, es que eso era lo normal. En ese tiempo Carmen no se fijaba en las chicas, nunca le habían gustado. Pero Laura la cambió. Recuerda todo, al principio Carmen pensaba que Laura sería la típica marimacho que le tiraba a todas las tías. Pero no. Recuerda que Laura se sentaba a su lado siempre que podía, intentaba estar con ella siempre, hablar con ella, conocerla. Carmen se dio cuenta de que era una gran chica y se hicieron muy amigas. Se sentaban juntas en clase, salían con amigos... Laura fue entrando en su corazón poco a poco. La hacía reír, la comprendía en todo y la ayudaba siempre. Siempre sabía que decir en el momento indicado y siempre que la miraba a los ojos la hacía sentirse especial, porque veía ese brillo que tiene Laura, ese brillo que la hacía sentirse única. Y se dio cuenta de que quería estar siempre con ella, que cuando no estaban juntas la echaba de menos.
Y un día, 12 de Diciembre, Laura le dijo todo lo que sentía por ella. Le dijo que desde el primer momento  que la vio sintió algo especial, y todo eso sin dejar de mirarla a los ojos, con mucha confianza, quizá demasiada. Laura la cogió de las manos. Y con una pequeña y simple frase, empezó todo:
-Te quiero.
Cuando Carmen escuchó eso se dio cuenta de lo que sentía. Se dio cuenta que era lo que más deseaba escuchar en ese momento. Sonrió. Con esas dos simples palabras, Laura la hizo feliz. Carmen no pensó en nada, pero un pequeño impulso hizo que besara a Laura, otra cosa que deseaba hacer sin darse cuenta, hacía tiempo.

11 dic. 2010

Capítulo 4.

Martes, 16:07.
Paula.
Paula está en su cuarto, tumbada en la cama. No puede evitar seguir pensando en Laura. Tiene que olvidarla o al menos no acordarse de ella a cada minuto, a cada segundo de su tiempo. Siente impotencia al no saber nada de ella, al saber que la chica en la que tanto piensa tiene novia. Se siente mal. ¿Por qué llora por ella? Si ni siquiera la miró en el parque. Piensa que ni siquiera se dio cuenta de que ella estaba allí. ¿Por qué llora por ella? Si ni siquiera se acordará de aquella noche.
Decide olvidarla. Tiene que hacerlo, no sabe como pero debe hacerlo. Ni siquiera la conoce. No sabe ni cuantos años tiene. Aunque piensa que seguramente tendrá la misma edad que ella, 19 años. Pero le da igual. Tiene que olvidarla.




Martes, 18:43.
Alex.
Debe saber quien es esa chica misteriosa. Necesita saber algo de ella, conocerla.
Lleva más de media tarde sentado frente a su ordenador, buscando algo de esa chica.Ha mirado en redes sociales, blogs... Incluso ha mirado en periódicos. No sabe qué hacer. Ni siquiera sabe su nombre. Vale... Acaba de ver algo que lo deja flipado. ¿Es ella? Hay una foto de una chica idéntica a ella en esa web. ¡Es ella!
Está en una web de... No sabe de que es. Parece ser una página dedicada a ella. Es su página. Pone que es DJ y que suele pinchar en pequeños locales de la ciudad. También hay música. Pincha en ella. Es su música. Suena bien. Investiga bien la página. Se llama Laura, es de Málaga pero vive aquí, en Córdoba. Tiene 16 años. ¿16 años? ¡Qué joven! Jajaja. Parece mayor. Vuelve a ponerse serio. Es estudiante de instituto y bla, bla, bla. Ya no le interesa nada más, sabe su nombre, su edad. Y sabe que vive aquí y que actúa por las noches. Parece ser que la conoce bastante gente...
Bueno pero su amiga no sabe nada de ella. Y él ha conseguido información. Información que Paula no debe saber. Esto se lo guardará para él. 

10 dic. 2010

Capítulo 3.

Lunes, 19:07.
Laura.
No puede ser, es ella. No. No puede ser ella. Lo es. Joder...
Laura y Carmen caminan lentamente, cogidas de la mano, por aquel bonito parque. Se besan. Es la primera vez que van a ese parque, y para Laura, la última.
Están riendo y hablando alegremente, hasta que se sientan en aquel banco. Entonces es cuando Laura mira al frente y ve a Paula sentada en el banco del otro lado. Está con un chico. Un chico rubio y con los ojos verdes, muy guapo y que viste muy bien. ¿Será su novio? No, no puede ser. Se había liado con ella. Con una chica. ¿Y si es bisexual? ¿Y si en realidad le ha pasado como a ella? A lo mejor tiene novio y le ha pasado lo mismo. 'Bueno, no me ha visto. Nos vamos'
- Cariño... ¿nos vamos? Tengo frío. - Dice Laura mientras tiembla intencionadamente.
Su chica le sonríe, le da un beso cariñoso en los labios y se levanta del banco.
- Anda, vámonos.
Se van de aquel parque. No la ha visto. O al menos, eso piensa Laura.




Lunes, 19:09.
Paula.
No puede ser. Es Laura. Esa chica que está sentada enfrente suya es Laura. No. ¿Seguro que es ella? Sí. Lo es. Recuerda perfectamente su cara y lleva la misma cresta. Y sí, tiene aquel tatuaje en su muñeca derecha.
No sabe que hacer. Baja la cabeza. Siente muchas ganas de ir hacia ella, pero también quiere llorar. La vuelve a mirar. Está con una chica. Es muy guapa. Van de las manos, hablan, ríen. No. ¿Es su novia? Sí, lo es. Se acaban de besar, delante suya. Paula siente un gran dolor en su pecho. Siente unas ganas terribles de ponerse a llorar. Mira al suelo. Sin poder evitarlo, unas pequeñas gotas caen sobre él. Vuelve a mirar al banco. No están. Mira a su izquierda, aunque ve borroso se da cuenta de que su amigo la está mirando. El chico la coge de las manos y la abraza, la abraza con fuerza. Paula no puede evitar llorar, de rabia, de tristeza.




Lunes, 19:12.
Alex.
Alex no deja de mirar a su amiga. Ella no deja de mirar algo o alguien. No le importa. Nada le importa en ese momento, está embobado en su amiga.Solo le importa ella.
Ahora su amiga no mira a nadie, mira al suelo. ¿Está llorando? Alex mira hacia el otro banco, a lo que miraba su amiga. Allí está ella, la chica misteriosa del otro día. Está con otra chica. Van de la mano, parece que se van. La mira, mira a la chica de la otra noche, que no deja de mirar a Paula. Parece dudar entre ir hacia ella o irse con su chica de allí. Parece decidirse por lo segundo. Se van.
Alex vuelve a mirar a Paula. La coge de la mano y la mira a los ojos. Está llorando, claramente. Sabe bien lo que tiene que hacer ahora. No tiene que decir nada. La abraza y deja que su amiga llore sobre su hombro. 
Le duele que su mejor amiga lo esté pasando mal, que esté llorando, pero más le duele no poder hacer nada por ella. Solo se limita a abrazarla con fuerza y acariciarle el pelo. Que bien huele. Es de lo único que puede disfrutar en ese momento. Del olor tan especial de su amiga.




Lunes, 19:26.
Laura.
Carmen y Laura están sentadas en un portal. Laura mira al suelo, no deja de pensar en Paula. ¿Estaba llorando? ¿La había visto? Joder...
- Laura... ¿Laura? - Su chica la interrumpe de sus pensamientos.
- ¿Qué?
- ¿Qué te pasa, cariño? Desde que hemos salido de aquel parque no has hablado.
- No me pasa nada. He debido de coger frío.
'Vaya excusa más tonta.' Aún así, sin tener ganas de nada, le sonríe a su chica.
Carmen se acerca a ella y la abraza tiernamente. La coge de las manos y la mira a los ojos.
- Te quiero.
Laura baja la mirada, mira hacia el suelo. Miles de sentimientos se apoderan de ella. Ya le había dicho un par de veces que la quería, pero ahora siente un dolor horrible por dentro. Había engañado a Carmen, a su chica, a la que quería con locura. Y sin embargo no podía parar de pensar en Paula. ¿Por qué, joder? Tiene que olvidarla. No puede evitar derramar una pequeña lágrima. Vuelve a mirar a su chica fijamente, a los ojos.
- Y yo - Contesta al fin.
Se funden en un dulce beso. Y ahora solo queda pasión, cariño y silencio. Dulce silencio.

9 dic. 2010

Capítulo 2.

Domingo, 10:30.
Paula.
Esa noche ha vuelto a soñar con ella. Ya se acuerda de su nombre, Laura. Ya se acuerda de todo. Era una chica más alta que ella, con el pelo corto, de punta hacia un lado. Eso fue lo que primero le llamó la atención, la cresta. No supo adivinar desde un principio si era un chico o una chica, pues iba vestida con unos pantalones anchos y una camiseta que no dejaba ver lo que se ocultaba en su interior. Pero fue su cara la que le hizo ver que era una chica. Su mirada y su sonrisa. Era una sonrisa preciosa. Era como si cada vez que sonreía cuando la miraba a ella todo el mundo se parara y solo quedaran ellas. Laura y Paula. Paula y Laura. Sus ojos y su sonrisa la hicieron sonreír y que se dejase llevar.
Pero todo aquello acabó en un beso. Pero no había sido un simple beso, o al menos, para ella no. Era la primera vez que experimentaba esa sensación, y le gustaba. Ya le habían gustado un par de chicas antes, pero no de esa forma. No sabía como había llegado a eso, solo fueron unas simples miradas, unas simples palabras, un simple beso. Pero para ella es como si la conociese de toda la vida, sintió algo especial desde el momento en que la miró.




Domingo, 19:30.
Laura.
Estaba con su chica, Carmen, en el parque, como casi cada tarde. Sabía que se había liado con otra chica a sus espaldas. Con otra chica a la que no conocía. Y también sabía que no había sido solo un simple beso, sentía algo más por aquella chica. Pero no sabe qué hacer. No sabe si debe decírselo a su chica, o no contarle nada, pasar del tema. No volvería a ver más a esa chica, no sabía nada de ella. Y realmente quería a Carmen. Debía olvidar a aquella chica. Eso haría, se olvidaría de Paula, dejaría pasar aquella noche, la olvidaría y nadie sabría nada de aquello. Volvería a centrarse en su chica, porque la quería. Pero por otra parte se sentía mal. Se sentía fatal al no poder contárselo y tener que mentirle. Pero la quería a ella y ya está. No iba a estropear nada.


Llevaban unos 4 meses saliendo, se conocían del instituto, y sentían una atracción muy fuerte entre ellas. Todo era perfecto. Laura sufrió mucho y luchó por conseguir conquistarla de alguna forma y al fin parecía que se habían enamorado y eran felices. 
Carmen era una chica alta, con un buen cuerpo. Tenía el pelo rizado, que le llegaba hasta la cintura. Tenía unos grandes ojos oscuros, siempre maquillados de negro. Tenía unos labios preciosos y una gran sonrisa, alrededor de la cual tenía 2 piercing y otro en la lengua. Paula. Paula también llevaba uno en la lengua... Tiene que dejar de pensar en ella, olvidarla, como sea.




Lunes, 18:32.
Paula.
Mira como su cigarro se va consumiendo lentamente, tiene los ojos rojos y brillantes, y su cara es ilegible. Parece como si no estuviese pensando en nada, pero lo cierto es que su mente está repleta de toda clase de pensamientos. Se dedica a mirar a un punto fijo, sin hablar.


Alex.
Se da cuenta de que a su amiga le pasa algo. Quiere decirle todo lo que siente, pero sabe que no es un buen momento para hacerlo. Se dedica a mirarla fijamente, sin decir nada, tratando de averiguar en que piensa su amiga, pensando a la vez en algo que decirle para animarla. Pero no sabe como, ni siquiera él está animado.


Los dos, sentados en el mismo banco, mirando como el cigarrillo de la chica se consume lentamente, sin decir nada, sin mirarse.

8 dic. 2010

Capítulo 1.

Sábado, 13:06.
Laura.
Se despierta. Está mareada. No sabe si debe salir a tomar el aire o si debe quedarse en la cama todo el día. No se acuerda de nada. Intenta recordar que pasó anoche. Fiesta, alcohol, música, más alcohol... Le duele la cabeza. Decide levantarse. Siente un mareo... Oh, oh. Sale corriendo, intenta llegar al baño de cualquier forma. Sale de la habitación, pasa por el pasillo... Pero le es imposible. Antes de alcanzar la puerta le da un fuerte mareo y cae al suelo, sin fuerzas, sin poder mantener cerrada la boca. Puaj. Que asco. Siente un terrible dolor de cabeza, pero ya se encuentra un poco mejor.
Va en busca de la fregona.




Sábado, 13:09.
Paula.
Está despierta, lleva un rato así, tumbada, pensando. Pensando si lo ocurrido esa noche pasó de verdad, o si fue solo un sueño. Recuerda que salió a divertirse con su amigo, que entraron en aquel lugar. Recuerda la música, la bebida... Y la recuerda a ella. No recuerda exactamente lo que pasó, solo recuerda aquella cara, aquellos ojos, aquel pelo, aquellos piercings, aquellos labios... y aquel beso. Es lo único que recuerda bien. El beso. No recuerda su nombre ni nada más de ella.




Sábado, 13:28.
Alex.
Está sentado en el sofá, viendo la tele. Recuerda perfectamente la noche. Recuerda como todo el mundo se divertía, menos él.
Al principio, todo iba bien. Buena música, buena bebida... Hasta que su mejor amiga se besó con aquella chica. Aquella chica misteriosa que nadie conocía.
Se siente fatal. No sabe por qué, es su mejor amiga desde siempre. Sabía que le gustaba pero nunca había pensado que se sentiría así  al ver que se besaba con otra chica. Nunca había ocurrido nada entre su mejor amiga y él, y llevaban juntos años, conociéndose y viviendo mil aventuras. Pero él sabía que solo había amistad, y lo entendía, le parecía bien. Hasta esa noche. Esa noche se ha dado cuenta de lo que realmente siente por ella. Llevaba un tiempo pensando que le gustaba, pero se ha dado cuenta que es más que eso. Aquella noche, al verla con una chica, se ha dado cuenta de que la ama.
Él ya sabía que a su mejor amiga le gustaban las chicas. Pero nunca la había visto con una. Siempre la veía con chicos, y nunca había sentido eso que estaba sintiendo ahora. Solo había sentido la felicidad al ver que su mejor amiga estaba bien, que era feliz. Hasta que el chico la dejaba y ella acababa llorando en sus brazos, pero era su mejor amiga. Es su mejor amiga.




Sábado, 18:32.
Laura.
Poco a poco se va acordando de todo. Fue a divertirse sola, y acabó liada con una chica. Se llamaba... um... ¿Paula? Sí, Paula. Era una chica no muy alta, con un buen cuerpo, con unas curvas muy marcadas y un buen culo, sí señor. Llevaba una camiseta ajustada, con un escote que dejaba sin aliento a cualquiera. Tenía el pelo largo, moreno, pero con un toque rubio. La cara perfectamente dibujada. Parecía como si todo lo hubiesen colocado en su sitio sutilmente.  Con unos labios carnosos, suaves, con un toque de gloss. Parecían estar pidiendo a gritos que la besaran. Era perfecta. Pero lo que más le impactó no fueron sus curvas perfectamente lineadas, ni su culo perfectamente colocado, ni tampoco esos rasgos tan sensuales de su cara. Lo que más le impactó fueron sus ojos. Sus grandes ojos azules. Fue en un instante, cuando se miraron y pudo ver en el fondo de su mirada un brillo que jamás había visto. Fue algo precioso, pero espeluznante. Recuerda como se le pusieron todos los pelos de punta, y su mirada bajó, inspeccionando centímetro a centímetro todo su cuerpo. Se acercó a ella, como hipnotizada, hechizada, intercambiaron nombres y empezaron a bailar salvajemente. Pero todo acabó en un apasionado beso. A partir de ahí ya no recuerda nada más. Pero imagina que no pasaría nada, pues se ha despertado sola, con su cama vacía.