25 dic. 2010

Capítulo 18.

Domingo, 10:47.
Paula.
Está tumbada en la cama. Su amigo no está. Se habrá levantado ya. Debe hablar con él. No sabe qué le ha ocurrido esa noche. Tenía que haberse controlado. Le gustó mucho y está segura de que a su amigo también. Decide levantarse. Tiene que hablar con él.
Llega a la cocina. Ahí está él. Que guapo es.
- Buenos días, campeón.
- Buenos días, ¿quieres café?
- Sí, por favor.
Los chicos desayunan tranquilamente mientras hablan. La chica decide comenzar a decirle lo que le tiene que decir. Decide comenzar a aclarar las cosas. Pero... ¿Cómo empieza?
- ¿Te gustó lo de anoche? - Pregunta la chica sonriente.
- Pues... La verdad, no me lo esperaba.Pero sí, me encantó. ¿Y a tí?
El chico piensa que es el momento de decírselo todo, de contarle lo que siente. Pero... ¿Por dónde empieza?
- Sí, no estuvo mal.
- Paula...
- ¿Qué?
- Tengo que decirte algo. Ayer no pensaba en decírtelo porque no sabía cómo. Pero después de lo de anoche, creo que ya va siendo hora de que lo sepas.
- Dime.
- Verás... Cómo empiezo...
La chica lo mira expectante.
- Hace un tiempo que empecé a sentir algo por tí. Pensaba que no era nada importante, pero poco a poco me he dado cuenta de que lo que siento por tí no es una tontería, no es un capricho.
Silencio. El chico se toma una pausa, respira. Paula sigue callada, observándolo.
- Paula... Estoy enamorado de tí.



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